Edison Cáceres Coro y gabriel arroyo (ecu). performance conjunto

fotografía: Guillermo Arias (ecu)

jornada de performance, teatro variedades, quito, mayo 2015,  duración 30′

La performance consistió  en leer un texto denominado “curadurías fracasadas”,   mientras el uno boicotea al otro en su lectura, al punto de la exacerbación. La propuesta al realizarse en un teatro,  propuso y provoco que el público asistente salga del  lugar, mientras por circuito cerrado se proyectaba en el exterior lo que acontecía en la performance.

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 “Algo no marcha bien, y no sabemos cómo terminará esto. En el futuro no encontraras una respuesta, porque sigue siendo la idea frustrada de un pasado mejor”.  ECC.

….la impertinencia como modo de hacer y de ser de artista; frente a la bienaventuranza hipócrita positivista del progreso. A la vez que propone distanciarse de lo retórico y hacerse cargo del cinismo versus cualquier tipo de creencia dúctil; lo cual genera experiencias y reflexiones con una multiplicidad de abordajes, contenidos y conceptos que dan cabida sobre todo a la idea de individuo y proyecta condiciones, por fuera de lo establecido. ..

Fragmento del texto leído : tomado de activaciones y proyectos de La Multinacional (espacio experimental de creación, difusión y circulación de arte en Ecuador)

Desde el acto “solemne” de lectura se propone el boicot como propuesta y metáfora de lo anacrónico,  desde esa incongruencia de posiciones institucionales, se remarca el fracaso como antecedentes de prácticas y procesos que no se llegaron a ejecutar y que denotan un malestar, consecuencia de la inoperancia e inacción de la estructura social y que es visibilizada de manera tangible en el arte.

Textos que recopilan la evidencia de lo que no fue, de lo desplazado, del estar por fuera, sin pretensión de entrada, estrategias que el medio y mecanismo del circulo mediático artístico se inventa para anquilosar y proliferar con lo caduco, lo viejo, dando continuidad a la convencional forma de crear y entender el arte.  Desde Conferencia se plantea ruptura, incluso con el derecho del público a observar desde la comodidad y confort de su butaca.  Aquí la observación no cabe, la mirada es más propicia desde afuera, tomando distancia de los sujetos que crean la detracción de discursos y conceptos.

El dispositivo tecnológico que en Conferencia permite hacerse del afuera, mediante un live streaming,  (proyección en el exterior, plaza del teatro, quito) pone en el espacio público y  propicia el debate, una “estética del garrote”, del palo, analogía de lo violento  y consecuencia del mal traer institucional en niveles simples y complejos.

Acción que no desaprovecha el espacio instaurado como “escenario” performático, el aura que recorre no representa ninguna ficción, presenta una realidad sin apego a lo medianamente positivo, es  claramente pesimista y dolorosa, pero objetivamente traslada la descarga de la crisis a quien la ve, y aquí,  se anuncia e interpela el juego del arte que en consonancia e insistencia siempre termina remarcando lo descolocado, el cruce precario entre trabajo, visibilización, creación.

Lo que anuncia desde el vaciamiento del reducto y el trabajo fantasmal,  casi oculto como una acción  que aparece enferma,  destinada a ser invisible porque no hay reducto que asimile la memoria como condición de avanzar,   son fuerzas inconsistentes  que desdeñan el medio del arte cuando no es escrito con mayúscula,  motivando coquetear con lo anárquico como  estrategia para parasitar con lo discontinuo y lo no lineal.